La apertura italiana es una de las más conocidas y enseñadas, especialmente a los más novatos en el juego del ajedrez. Esta apertura cuenta con interesantes ventajas posicionales en el tablero, al iniciar la partida con el peón de rey por ambos bandos (e4, e5), a lo cual se amenaza el peón negro con Cf3, el rival defiende el centro con Cc6, el blanco entonces desarrolla una segunda pieza menor con Ac4, con la intención de atacar el punto f7, que aunque en la línea de fuego, el rey está fuera del alcance de otra pieza y de ser eventualmente defendido podría acercarse rápidamente a un mate similar al conocido mate de legal.